No como en la búsqueda del tesoro, pues el mapa lo dibujamos nosotros mismos, pero entretenido igual. Por cuestiones de la vida, en la penúltima clase de informática tuvimos que hacer una contingencia, la cual consistió en dibujarnos en una hoja, mezclar los dibujos de todos, tomar uno al azar, buscar al autor e intercambiar información sobre sensores. En mi caso dicha persona fue Bryan y quien me halló a mi fue Cajamarca. La plática fue más práctica que técnica, hablamos sobre lo funcionales que resultaban y sobre lo clave que eran en el funcionamiento de los robots. Lo similares que estos resultaban a nuestros sentidos y como estos trabajaban, reconociendo su entorno. Así que siguiendo la premisa de calidad ante cantidad, fue una conversación corta pero provechosa.